La que fue la primera agencia de viajes de la provincia afronta una nueva etapa desde su sede en Fueros de León, con el objetivo de potenciar los viajes organizados, los paquetes a medida y las ventajas que ofrece su pertenencia al grupo LINEcar.
Durante casi seis décadas, Viajes Rosymar ha formado parte del paisaje cotidiano de Ponferrada. Sus escaparates y sus mostradores han acompañado a generaciones de viajeros y han sido el punto de partida de miles de viajes. La agencia, que echó a andar a finales de los años 60 y fue la primera de la provincia de León, ha conseguido sobrevivir a profundas transformaciones sociales, económicas y tecnológicas y llegar hasta hoy con la misma vocación de servicio, aunque con una forma de trabajar muy diferente.
El último capítulo de esta trayectoria comenzó el pasado mes de abril, cuando Rosymar abandonó el local de la calle Ave María, donde permaneció durante 42 años, para trasladarse a Fueros de León. Un cambio de ubicación cercano, pero también una declaración de intenciones: adaptarse a las necesidades actuales sin perder la atención personalizada que ha marcado la identidad de la agencia.
“Por planificación interna y con la intención de dar una mejor atención al público tomamos la decisión de trasladar la agencia, pero a un local cercano”, nos explica una de sus responsables.
De los mostradores y los billetes al viaje personalizado
En cuatro décadas, el mundo de los viajes ha cambiado por completo. También lo ha hecho la forma de trabajar de la agencia Rosymar. “Tenía unos mostradores a la entrada, se atendía de pie, se vendían billetes de tren, billetes de avión, paquetes vacacionales… Era todo telefónicamente“, explica Inma, una de las dos trabajadoras de la empresa.
En este nuevo escenario Rosymar reivindica aquello que internet no puede ofrecer de la misma manera: el asesoramiento y el trato personal.
“Intentamos ofrecer el mismo servicio y el trato personal, que a lo mejor es un valor añadido en determinadas cosas: sacarte unas tarjetas de embarque, gestionarte cualquier problema que tengas durante un viaje, todo lo correspondiente al seguro… Es un valor añadido que internet no te da, el trato personalizado y el tú a tú con la persona”, subraya Inma.
De Japón y China a una luna de miel en Estados Unidos
El viajero que entra hoy en Rosymar puede buscar prácticamente cualquier tipo de experiencia. La agencia trabaja desde grandes viajes internacionales hasta escapadas, vacaciones familiares, lunas de miel, circuitos, viajes culturales o propuestas diseñadas expresamente para grupos.
Entre los destinos internacionales que están ganando protagonismo aparecen Japón y China, dos mercados que han despertado un creciente interés entre los viajeros. También continúan teniendo espacio los grandes clásicos: una luna de miel por Estados Unidos, un recorrido por Canadá o diferentes destinos europeos, cuya demanda varía en función de la época del año.
En verano, como es habitual, el sol y la playa ganan terreno. Canarias y Baleares mantienen su tirón, mientras que otros destinos han comenzado a despuntar con fuerza.
“Madeira ahora despuntó mucho y Cabo Verde se está vendiendo muchísimo porque tiene mucho auge, tiene buenas playas y es un destino que está muy cerca, a cuatro horas de vuelo”, explica Inma.
También están cambiando los destinos de los circuitos. Albania es uno de los países que está experimentando un importante crecimiento en este tipo de viajes.
Los circuitos mantienen una ventaja que muchos viajeros siguen valorando: la comodidad de tener buena parte del viaje resuelta de antemano. Pero frente a ese viajero que prefiere tenerlo todo atado existe otro perfil que busca exactamente lo contrario: libertad.
Para ellos, Rosymar diseña viajes a medida. El cliente decide cuándo quiere salir y regresar, qué quiere visitar y qué servicios necesita. La agencia se ocupa de ensamblar todas esas piezas.
La ventaja de tener el autobús y la agencia en el mismo grupo
Una de las principales apuestas de Rosymar para esta nueva etapa pasa por potenciar precisamente los paquetes y los viajes para grupos. Y en este terreno cuenta con una ventaja añadida: su pertenencia a LINEcar, la división de transporte de viajeros del grupo cuya cabecera es AUPSA GLOBAL, S.A.
Se trata del principal grupo empresarial de transporte de viajeros por carretera de Castilla y León, con una estructura que supera los 400 trabajadores y una flota de más de 370 autobuses y autocares distribuidos por Castilla y León, Galicia y Aragón. La sede central de AUPSA GLOBAL se encuentra en Ponferrada, desde donde se dirige y gestiona el grupo empresarial, que recorre cada año más de 16 millones de kilómetros en autocar.
Esta dimensión permite a Rosymar aprovechar una infraestructura de transporte propia y convertir el autobús en una pieza más de un paquete turístico completo, teniendo la capacidad de reunir en una única propuesta el desplazamiento, el alojamiento, la restauración, las excursiones y el resto de servicios que necesite el viajero. Y, además, comercializar las plazas individualmente para que cualquier persona interesada pueda sumarse al viaje.
Colegios, asociaciones y equipos deportivos
La intención es ampliar precisamente este tipo de propuestas. Rosymar quiere convertirse en una referencia para colectivos que necesitan organizar un desplazamiento, pero también para quienes buscan algo más que el transporte.
Colegios, asociaciones, equipos deportivos, grupos culturales o musicales pueden encontrar en la agencia una solución integral para sus viajes, desde una excursión de un día hasta una estancia de una semana.
A ello se suma otra posibilidad: los traslados a aeropuertos. “Cuando es un grupo, siempre te va a salir mucho mejor. Puedes llevar al grupo hasta el aeropuerto, hasta la puerta de la terminal, y recogerlo a la vuelta”, apunta Inma.
El objetivo es aprovechar las sinergias entre las empresas del grupo y potenciar el servicio discrecional de autobuses para todo tipo de actividades.
Escapadas a la playa y viajes del Imserso
Los viajes de proximidad también forman parte de la oferta. Entre ellos están las salidas de un día a la playa, especialmente demandadas los domingos, y otras propuestas de dos jornadas que combinan playa y otros destinos.
La clave está en transformar esas excursiones en experiencias completas y no limitarse al transporte.
Otro de los momentos importantes del calendario de la agencia llega con los viajes del Imserso. Un clásico que continúa movilizando a numerosos clientes y que también ha cambiado con los años.
La demanda se concentra especialmente en las jornadas destinadas a los usuarios no preferentes. La dificultad para conseguir determinados destinos y fechas hace que algunos clientes sigan optando por acudir físicamente a la agencia para realizar la reserva.
Un sector muy vulnerable
La historia de Rosymar también es la de la profunda transformación de un sector. Hubo un tiempo en el que la provincia llegó a contar con más de una veintena de agencias de viajes, aunque en estos momentos solo quedan seis.
La llegada de internet y las reservas online supuso un antes y un después. A ello se sumaron crisis económicas, cambios en los hábitos de consumo y, de forma especialmente dura, la pandemia.
“Al final, es un sector al que le afecta todo: una guerra, un terremoto, una catástrofe natural, cualquier inclemencia meteorológica, que no puedas volar porque un aeropuerto esté cerrado, el corte de una carretera… El turismo es muy vulnerable“, resume Inma.
El Covid paralizó durante meses buena parte de la actividad y obligó a cambiar los hábitos de los viajeros. Después llegaron nuevas incertidumbres.
Para una empresa dedicada a organizar viajes, cualquier acontecimiento externo puede modificar las previsiones de un día para otro. De ahí la necesidad de mantenerse en permanente adaptación.
Una nueva etapa con la experiencia de siempre
La nueva oficina de Fueros de León representa así algo más que un cambio de dirección. Es el paso de Rosymar hacia una nueva etapa en la que pretende conservar la experiencia acumulada durante casi 60 años y, al mismo tiempo, potenciar algunas vías de negocio.
El objetivo no es competir con internet, sino ofrecer algo diferente: asesoramiento, experiencia, soluciones y acompañamiento antes y durante el viaje.
Y, sobre todo, aprovechar una combinación que constituye una de sus principales fortalezas: la experiencia de una agencia con casi seis décadas de trayectoria y la capacidad de transporte de un gran grupo empresarial.
“Nos hemos ido adaptando a los tiempos. Cambiamos la sede, pero el servicio sigue siendo el mismo, con la misma experiencia”, apostillan.
Después de seis décadas, Rosymar sigue haciendo aquello para lo que nació: ayudar a la gente a viajar. La diferencia es que ahora puede hacerlo con nuevas herramientas, nuevos destinos y una oferta de paquetes que busca convertir el transporte en el principio de un viaje completo.
