Todos tenemos una. Una película que nos puso los pelos como escarpias y nos hizo dormir con la luz encendida durante semanas. Y sí, estamos de acuerdo, no hace falta que sea Halloween para disfrutar de la adrenalina que dispara un buen susto, pero la fecha nos viene pintiparada para hacer un resumen homenaje de esos films de congoja y terror que se desarrollan total o parcialmente en un autobús (como veis, remamos para casa).
Cualquier escenario puede ser adecuado para desatar el miedo, pero seamos sinceros, los autobuses son espacios cerrados, llenos de desconocidos y con pocas salidas… Si a eso le sumamos la oscuridad de la carretera, una tormenta inesperada, unos frenos que fallan y un conductor con cara de pocos amigos, tenemos el cóctel perfecto para una noche de manta y atormentados sueños.
Abróchate el cinturón y acompáñanos en este recorrido por algunas películas de miedo que convirtieron el autobús en una pesadilla sobre ruedas.
‘The Midnight Bus” (2017) , terror británico con parada obligatoria
Esta joya independiente del Reino Unido mezcla el drama psicológico con un toque sobrenatural. La historia sigue a un conductor solitario que hace su ruta nocturna habitual, hasta que los pasajeros empiezan a desaparecer uno por uno. Oscura, melancólica y llena de simbolismo, The Midnight Bus demuestra que no hace falta un monstruo visible para generar terror: a veces, el miedo viaja en silencio.
‘The Incident on Bus 17’ (2009), pesadilla urbana
Esta cinta de bajo presupuesto es todo lo que el terror urbano necesita, luces parpadeantes, calles desiertas y un grupo de pasajeros que descubren que su autobús no puede detenerse. Literalmente. Cuanto más intentan escapar, más parecen perder la noción del tiempo y del espacio. Un relato con tintes de Twilight Zone que te hará mirar dos veces antes de subirte al transporte público de noche.
‘Blood Bus’ (2013), humor, gore y mucha hemoglobina
Sí, el título suena como una broma… y en parte lo es. Esta producción canadiense mezcla el terror con la comedia más sangrienta. Un grupo de jóvenes se sube a un autobús turístico para una ruta nocturna de Halloween, pero resulta que el conductor es un vampiro que prefiere los pasajeros al diente. Blood Bus no se toma en serio a sí misma, y eso la hace tremendamente divertida (y un poco asquerosa).
‘Bus to Hell’ (2021), el infierno en la carretera
En esta película coreana, un grupo de viajeros toma un autobús hacia una ciudad remota que no aparece en ningún mapa. Lo que comienza como un viaje incómodo se transforma en una pesadilla infernal, cuando descubren que el autobús no los lleva a su destino, sino a una especie de purgatorio rodante. Con una atmósfera opresiva y visuales alucinantes, Bus to Hell es terror existencial con ruedas.
‘Speed’ (1994), no es de miedo, ¡pero da pánico igual!
Vale, Speed no es una película de terror, pero ¿quién no sudó frío viendo ese autobús que no podía bajar de 80 km/h sin explotar? Sandra Bullock y Keanu Reeves viven más tensión en ese bus que muchos personajes en películas de miedo. Si el terror psicológico no te convence, este thriller adrenalínico seguro te mantendrá al borde del asiento.
En resumen, la próxima vez que te subas a un bus nocturno mira bien a tu alrededor. ¿Ese pasajero dormido en la última fila? ¿El reflejo en la ventana que parece moverse? No queremos meterte miedo, pero nunca se sabe. Por si acaso, compra solo viaje de ida, no vaya a ser que no haya vuelta.
